Giré mi cuerpo esperando encontrarme
con _____ , pero para mi sorpresa no era ella, era su hermana Marta
Wadlow. Marta era muchisimo peor que su hermana, ella ni siquiera
podia ver a la gente de su 'escala social', se cree superior a los
demás. Es la típica capitana de las porristas de la universidad. Es
bajita, pelo largo castaño, con unos ojos marrones claritos los
cuales siempre ivan adornados por las increíbles pestañas que
tenía.
-Hola Marta, ¿querías algo?.- le
sonreí sínicamente. Pude ver como poco a poco su cara se iva
poniendo roja, debido al enfado que tenía.
-Te he preguntado que, ¿que haces
aquí?.- frunció el ceño y me miró fijamente.
-Le he invitado yo.- intervinó Luci
-¿Y se puede saber quién eres tu para
invitar a nadie?.- le contesto Marta a Luci mucho mas enfada que
antes.
-No se si te olvidas que esta fiesta la
he hecho para Luci.- intervinó _____. Lo cual me sorprendió
bastante.
-¿Y qué?¿Se te olvida que esta es
nuestra casa?.- preguntó Marta a su hermana.
-No.- contestó ____ agachando su
cabeza. Me sorprendió tanto ese acto de ella, _____ Wadlow, la chica
que no se deja pisotear por nadie y que siempre va con la cabeza en
alto, ¿agacha la cabeza?.
-Bueno rubio.- se dirigió Marta hacia
mí.- Puedes estar cogiendo la puerta e ir largandote, hay demasiada
diferencia entre nosotros y eso no me hace bien.
-Por favor Marta, no digas algo de lo
que te puedas arrepentir.- comentó _____
-Callate ya ______.- dijo Marta
bastante enfadada.
-No te preocupes querida Marta, tienes
razón hay demasiada diferencia entre nosotros, no me quiero juntar
con gente hueca como tu. Adiós.- cuando termine de 'hablar' entre a
la casa y busque la puerta de la entrada para salir. Sabía que algo
pasaría, y no precisamente algo bueno. Iba caminando hacia el coche.
-Espera.- escuche como alguien chillaba
y se acercaba a pasos ligeros hacia mi y me agarraba el brazo. Me
gire, y definitivamente me estaba llevando demasiadas sopresas por
parte de esta chica esta noche.
-¿Que quieres?, si vas a armarme algo
parecido a lo que me a armado tu querida hermanita te puedes quedar
tranquila ya me voy.- me solte de su agarre y empece a caminar de
nuevo hacia el coche.
-Solo quería pedirte perdón por el
comportamiento de mi hermana.- susurró con un triste tono de voz y
agachando de nuevo su cabeza.
No se por que pero mi corazón empezó
a latir, ¿de verdad se estaba disculpando o lo estaba soñando? Me
paré en seco y me giré para mirarla, allí estaba ella, en mitad de
la entrada de su casa, levanto la cabeza para mirarle y le sonreí y
le susurre un 'no pasa nada' ella me devolvió la sonrisa y comencé
a caminar de nuevo hacia mi coche.
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