||Narra ____||
Me arrepentí como nunca lo había hecho de retirarme de esa situación, de escapar de ella.
Me tumbé en mi cama mirando hacia el techo y me pregunté a mi misma: Si tantas ganas de besarle tenías, ¿por qué no admites ya que te gusta?
Y podria ser que así fuese, que
hubiera dejado de sentir ese sentimiento de amistad hacia Niall, un
chico que hace poco odiaba.
Ese pensamiento de confusión retumbaba en mi cabeza como un tambor, no dejaba de pensar en la posibilidad de que él realmente me gustase.
Me puse el pijama y abrí la cama, y eso que eran las 3 de la tarde. Pero la verdad en ese momento no tenía ni ganas de comer, solo queria encerrarme y no salir nunca de hay.
Empezé a llorar y me hundí en mis pensamientos hasta quedarme dormida.
Apenas dormí, quizá me desperte 3 o 4 veces y en lo único que podia pensar era en el,en Niall.
¿Como podría ahora mirarle a la
cara?¿Seguiremos siendo amigos?
Me levanté a las 6 de la mañana. Fui
al baño y me miré al espejo. Tenía un aspecto horrible. Me duché
y me arreglé. Después de eso me fui a desayunar. Me preparé un
desayuno repleto de dulces y pasteles ya que el día anterior no
habia comido nada. Después me arreglé formalmente y me fui a la
calle en busca de un taxi. Y así lo hice. Tras media hora en aquel
taxi, llegué a la universidad.
Pagué al taxista y comencé a caminar
por el gran camino de baldosas grisaceas.
Hoy el cielo se ve de un gris oscuro y
el viento sopla fuerte. Parece como si fuera a pasar un huracán por
aquí. Quizás pase, pero no precisamente por tierra.
Me adentré en el gran edificio y
caminé hasta mi clase.
Historia. Una buena forma de empezar un
viernes por la mañana. Algo irónico.
Entro en la clase y veo a Niall
sentado en su asiento habitual. Al final de la clase, al lado de la
ventana perdido en el paisaje del exterior.
Me quede mirandole por unos segundos,
¿tal vez minutos?, no estoy segura del tiempo exacto en el que
estuve contemplando sus hermosos rasgos, ¿cómo un ser humano puede
tener esa apariencia de ángel?.
El giró su cabeza, y me observó
directamente a los ojos.
Esos preciosos ojos azules, hacían que
mi corazón latiera a mil por hora y no fuera capaz de controlarlo.
Agaché mi cabeza, desaciendo el
contacto visual y me dirigí hasta donde se encontraba. Creo que es
hora de aclarar mi cabeza y saber si debo luchar por él.
¿Sera lo
correcto?
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